Watch tool


Herramientas de relojero

Si ya hemos retirado el tornillo de la platina del áncora y lo hemos colocado a continuación de las demás piezas desmontadas, el siguiente paso es quitar esta pletina. La flecha en la fotografía nos indica donde apalancar con un destornillador apropiado para desencajar la pletina del áncora de la máquina; está ajustada por dos pivotes metálicos que podemos ver uno a cada lado del agujero del tornillo que acabamos de quitar. El áncora, como el volante, tiene dos pivotes que entran en los agujeros de dos rubíes. Un rubí está en la propia pletina del áncora y el otro en la máquina. Sus pivotes son tan frágiles como los del volante, por lo cual el cuidado al montar/desmontar estas dos piezas tiene que ser llevado al máximo. Estas dos piezas junto con el espiral, son las mas delicadas de toda la maquinaria.

Ahora con las pinzas agarraremos el áncora tal y como se puede apreciar en la foto. Podemos ver los ejes o pivotes tan finos como los del volante. Sacándola hacía arriba para desalojarla de la máquina debe de ocurrir lo siguiente:

Si el reloj tiene dada la cuerda, todo el tren de ruedas que van después del áncora tiene que ponerse a girar muy deprisa, esto es normal y además de esta forma se puede testear de oído el sonido de las ruedas al girar.

NO SEGUIR DESMONTANDO EL RELOJ si la cuerda está dada y las ruedas no han girado totalmente hasta gastarla. Se corre el peligro que la rueda que contiene el resorte acerado (cuerda) salga disparada ocasionando diversos perjuicios.

Si al quitar el áncora no hemos conseguido que las ruedas giren teniendo al reloj con la cuerda dada haremos lo siguiente:

Trataremos de mover suavemente con la pinza alguna de las ruedas hacia un lado, o si no se puede hacia el otro lado. Con la lupa habrá que investigar cual es el obstáculo que impide circular a las ruedas libremente. Puede estar entre dos ruedas, entre los dientes de una rueda o en las alas de un piñón. Una vez localizado y desatascado las ruedas correrán con entera libertad. Esperaremos a que se agote totalmente la cuerda del reloj de esta forma y después pasamos al apartado siguiente.

En esta foto vemos el destornillador quitando el próximo tornillo. Si al dar cuerda al reloj nos hemos fijado en esta rueda veremos que gira cuando movemos la corona. Es la encargada de enrollar el fleje acerado (cuerda) dentro de otra rueda que es muy gruesa y hueca, dentro de ese hueco va la cuerda.

Una vez sacado dicho tornillo quitamos la rueda que va debajo teniendo especial cuidado con un muelle muy fino que va alojado en esa pletina, no tocarlo pues si se sale tendremos muchas posibilidades de perderlo y no lograr montarlo en su sitio. Otros dos o tres tornillos en esta pletina hay que quitar para sacarla, pero no quitar ni aflojar el que sujeta el eje de la corona (tija remontoir).

Una vez sacada esa pletina veremos como en esta foto, el cubo o barrilete, es la rueda que contiene la cuerda. Lo sacaremos de costado con las pinzas con cuidado de no doblar la rueda con la que engrana (rueda de CENTRO) El eje de la rueda de centro es el que mueve por la otra parte de la maquinaria, las agujas horario y minutero.

La rueda de centro a su vez engrana con otra rueda, llamada rueda PRIMERA, y ésta con la rueda SEGUNDA o de SEGUNDOS, suele llevar un eje largo que sale por la pletina de la parte de la esfera y es la que mueve la aguja del SEGUNDERO, esta engrana con otra rueda mas pequeña y muy delicada, la rueda de ESCAPE.

De momento con todo este desmontaje de la maquinaria es suficiente por ahora, deje el despiece total para cuando haya conseguido más práctica con otros relojes. En el apartado siguiente nos dedicaremos a la limpieza de las piezas desmontadas.

Regresar al INDICE -
Herramientas de relojero



LIMPIEZA DE LA MAQUINA/ Herramientas de relojero
 

Podemos apreciar encima de nuestra mesa de trabajo las piezas del reloj que hemos venido desmontando hasta ahora. Para su limpieza lo ideal sería una lavadora a ultrasonidos con secador especial para relojes. Pero como no disponemos de esa utilidad lo haremos de forma casera.

Para limpiar relojes mas grandes no es necesario muchas precauciones, pero en relojes de pulsera cuyos engranajes son muy diminutos hay que extremar al máximo.

La "asepsia" en este tipo de máquinas puede parecer ridícula, pero en muchos casos evitarán problemas y a la larga nos harán ganar tiempo. Esos simples pelillos que podemos ver flotando en el aire cuando un rayo de sol entra por la ventana, nos pueden dar mucha guerra si entorpecen la marcha de nuestro reloj recién limpio, ( esto puede ocurrir en máquinas muy pequeñas como los relojes de señora ). Hasta la suciedad que pueda existir en nuestras uñas debería ser limpiada con pulcritud, para evitar que pase a la maquinaria. Ni que decir tiene que tanto nuestra mesa como sus alrededores estén exentos de polvo que pueda contaminar nuestros trabajos. Nuestro pelo y la caspa pueden hacer de las suyas también en estos casos.

Nos hará falta un depósito que contenga el disolvente de limpieza, y un pequeño cepillo de cerdas muy finas y que no se disuelvan con el disolvente de limpiar.

Como recipiente o depósito de disolvente podremos utilizar por ejemplo un cenicero de cristal o similar.

Como disolvente el ideal sería de los utilizados especiales en relojería, pero si no tenemos a mano nada parecido puede ser similar la gasolina especial sin grasas que utilizan ciertos encendedores. No utilizar gasolinas normales, ni super , ni de automoción por contener aditivos no convenientes para una extrema limpieza. Tampoco se nos ocurra utilizar alcohol de ninguna clase, algunas piezas de ciertos relojes se sujetan con pegamentos solubles a este disolvente.

Como secador utilizaremos dos cosas. Un trapo muy, muy fino que no suelte pelillos y la luz de nuestro flexo hará el resto. Para el secado del volante con su pletina y espiral necesitaremos ingeniarnos un soporte para el mismo. Puede ser un corcho o madera plana que tenga una punta o alambre de la que se pueda colgar la platina del volante, es decir, para que seque en condiciones el volante tiene que quedar colgando por su propio peso, con lo que las vueltas del espiral estarán separadas facilitando y mejorando el secado. La forma correcta en la que debe quedar el conjunto de volante para su secado es la misma que la de la tercera foto del desmontaje donde aparece este conjunto sujeto por las pinzas. Tendremos que usar un objeto plano pero elevado, para poner las piezas recién limpias a secar lo mas cerca posible de la bombilla del flexo.

Iremos introduciendo en el líquido de limpieza las piezas siguientes: Conjunto de volante con espiral, áncora, pletina del áncora, rueda plana del remontaje de la cuerda, pletina del cubo o barrilete y el resto de la maquinaria con las ruedas sin desmontar. El cubo o barrilete no se introducirá en el líquido limpiador, su limpieza, que no aconsejo en este primer desmontaje, sería levantar la tapa del mismo y extraer primero el eje de cubo para posteriormente sacar la cuerda. Esta se limpiaría con el trapo para quitar la grasa seca, y luego se volvería a montar el conjunto habiendo echado antes de cerrarlo una o dos gotas de aceite especial para cuerdas de
reloj.

La única limpieza que haremos con el cubo será pasar suavemente el cepillo por los dientes de la rueda, tratando de sacar cualquier suciedad que hubiera en ellos.

Las demás piezas que están en el disolvente se dejarán como unos 10 o 15 minutos en él. De vez en cuando remover el líquido para acelerar la disolución de los aceites usados de la maquinaria, teniendo mucho cuidado siempre con el espiral y los pivotes de áncora y volante .

Ahora, con las pinzas, sacaremos la rueda plana y la colocaremos en el trapo de secado que previamente hemos cogido con la otra mano, tratándola de secar con dicho paño. Después la colocaremos en el lugar a propósito para poderla aproximar lo mas cerca posible de la bombilla del flexo.

Herramientas de relojero. La pletina del áncora seguirá el mismo recorrido, Herramientas de relojero

Ahora le toca el turno al conjunto de la máquina con el rodaje, ( ruedas de centro, primera, segundos y escape ). Lo sacaremos del líquido de limpiar y de ahí al paño, en el cual trataremos que queden la mayor cantidad de gotas del disolvente. Después haremos correr todo el rodaje de la siguiente forma: con la pinza moveremos un radio de la rueda de centro, primero hacia un lado y luego hacia el otro, esto hará salir mas aún los restos del líquido limpiador que todavía estén en las ruedas al hacerlas girar por este medio, y pondremos el conjunto a secar donde las piezas anteriores.

Con el áncora lo haremos de forma parecida, pero teniendo un cuidado máximo con no romper los pivotes. (fijarse en las fotos las formas de coger con las pinzas esta pieza)

El conjunto del volante, espiral y platina requiere mayores cuidados aún para sacarlo del líquido de limpiar. Seguramente hemos manejado este conjunto como se ve en la segunda foto del desmontaje, hasta aquí si se podía hacer pero ahora NO.

Si sacamos el conjunto del líquido cogiéndolo como en la foto segunda puede ocurrir lo siguiente: Hemos cogido con la pinza el conjunto por la pletina, lo vamos sacando del líquido con lo que el espiral se nos va estirando en forma de embudo y si éste es muy débil o muy fino no tendrá la fuerza suficiente para sacar al volante del líquido PERO EL ESPIRAL SE SEGUIRÁ ESTIRANDO Y DEFORMANDO sin posible arreglo posterior. Por lo tanto para poder sacar el conjunto del líquido con total garantía es preciso hacerlo cogiéndolo dentro del líquido como en la foto tercera del desmontaje. Al haber cogido de una vez pletina,volante y espiral éste no corre riesgo de estirarse, pero eso sí, la presión que se le va a dar las pinzas tiene que ser la justa, si apretamos demasiado se romperá el pivote superior del volante que ahora, de esta forma, está pegando con la pletina del volante.

Para su secado lo ideal es dejarlo colgado de algún sitio quedando el volante como en la foto segunda y al lado de la lampara del flexo. Al estar las vueltas del espiral separadas el secado es mucho mas perfecto

No sujetar nunca el volante y dejar colgando la pletina, ésta por su peso puede deformar el espiral.

Si no vamos a seguir de momento convendría después de los 10 a 15 minutos para el secado total, el guardar todas las piezas limpias debajo de las copas o vasos para preservarlas del polvo y o roturas . El repaso visual con la lupa por todas la piezas del reloj es indispensable, asegurándonos de no encontrar ni un solo pelillo de esos que flotan por el aire dentro de nuestra máquina, éstos son tan fuertes que se pueden enroscar entre las vueltas del espiral y ser muy difíciles de quitar.

El paso siguiente es el engrase de la máquina .

Regresar al INDICE

ENGRASE DE LA MAQUINA / Herramientas de relojero

En la fotografía podemos apreciar esa forma circular. Se trata del depósito de aceite especial para relojes de pulsera. Suele venir construido en una piedra de ágata en cuya concavidad se deposita el aceite, y sumergido en ella veremos como una pequeña aguja con un mango para asirla, a la derecha. Ese es el engrasador o aceitador.

La técnica del engrase o aceitado en relojes no es tan sencilla como puede parecer a primera vista, tanto el exceso como la falta de aceite es perjudicial para el buen rendimiento de la maquinaria. Es mejor quedarse un poco corto en la adición de aceite, pues en ciertas piezas engrasadas con exceso hace que éstas se peguen e incluso se paren.

La densidad de los aceites irán de acuerdo a las piezas que se destinen. Si se van a engrasar partes muy finas y delicadas de la maquinaria se requerirá un tipo muy poco denso y lo contrario para las piezas mas grandes. La cuerda del reloj requiere un tipo de engrase distinto que el que se le va a dar por ejemplo al eje de volante.

Aunque en la fotografía no se montó el cubo, su pletina y rueda, en este caso los montaremos ya pero engrasando antes las dos ruedas que van en la tija remontoir. Se pueden apreciar en la foto dichas ruedas a la esquina inferior izquierda de la misma, están dentro del mismo eje de dar cuerda. Estas ruedas se llaman: rueda de ranura (la mas alargada), y rueda de canto la mas plana. Si el cubo ya está montado con su pletina y los tornillos que la sujetan, y la rueda plana de remontaje también, procederemos a dar dos o tres vueltas de cuerda a la corona. Deberemos ver como las ruedas: (de centro,primera,segundos y escape), empiezan a girar, si eso es así la cosa va bien. Acerquemos al oído para escuchar el sonido que hacen todas las ruedas. Notaremos como un chillido al girar las mismas, es por la falta de aceite. Realizar esto mismo a cada rubí que se engrase. Se notará mayor velocidad en giro de las ruedas y siseo en lugar de chillido.

Tal y como vemos en la fotografía iremos depositando una pequeñísima gota de aceite en el centro de cada rubí, que es donde está el eje de la rueda a que corresponda.

Por la parte inferior de la máquina suelen ir tantos rubíes como por la parte de arriba, también los aceitaremos. Para lograr un buen aceitado es imprescindible el realizarlo con una buena lupa y condiciones de luz ya que al ser el aceite transparente parece, si no se ve bien, que no a caído la gota en su sitio, y si insistimos le daremos en exceso. La gota de aceite debería ser del tamaño del pivote a engrasar y que nunca se salga por los extremos del rubí.

Herramientas de relojero

Ahora vamos a engrasar los dientes de la rueda de escape, ( es la que va al lado del áncora ), uno por uno y con una gota del tamaño de las anteriores para cada diente de esta rueda, lo iremos depositando con cuidado.

La flecha en la foto nos indica donde está localizada la rueda de escape, aunque a estas alturas ya lo deberíamos saber . Ahora sí que el tren de ruedas no se debe mover para nada, si giran las ruedas se expulsará todo el aceite que hemos depositado en la rueda de escape por razón de la fuerza centrífuga. El engrase de la pletina del áncora es muy delicado, si tiene exceso el áncora quedará pegada a su pletina en la mayoría de los casos, y el funcionamiento del reloj será incorrecto.

Herramientas de relojero

Engrasar también los dos rubíes de los pivotes del áncora, uno está en la maquinaria y el otro en la pletina del áncora.

El rubí superior del volante va a ser la parte mas difícil de todo el apartado del engrase. Herramientas de relojero.

Si la pletina del volante hubiera estado desmontada del espiral, el aceitado hubiera sido igual que en las piezas anteriores, pero no es así. El espiral, una de las piezas mas delicadas del reloj, requiere que esté siempre completamente limpio y sin NADA de aceite y ahora para engrasar el rubí de esta pletina tendremos que pasar el aceitador. entre las vueltas del espiral, sin que lo toque, y depositar la gota en el rubí. Si pensamos que se nos ha engrasado el espiral lo volveremos a limpiar otra vez como se describió en el apartado de limpieza.

Para que se nos separen las vueltas de espiral para poder meter la aguja del engrasador se hará como en la foto, echando hacia un lado el volante mientras se mantiene la pletina hacia arriba sujeta con las pinzas.

Y ahora, con todas las piezas ya aceitadas pasaremos a su montaje.

Herramientas de relojero, Regresar al INDICE



MONTAJE DE LA MAQUINA / Herramientas de relojero

Comenzaremos montando el áncora sujetando la misma con la pinza y metiendo su pivote inferior en el agujero del rubí de la máquina. Procurar no ladear el áncora una vez en su sitio para no romper su pivote. Es mas difícil montar que desmontar las piezas, por lo cual, cuando iniciamos al principio el desmontaje de la máquina recomendaba el hacer un examen visual previo antes de quitar cualquier pieza. Esto nos será de mucha ayuda al iniciar el montaje si recordamos con detalle la posición de cada pieza en su alojamiento

Ahora pondremos encima del áncora su pletina, ésta tiene tres agujeros, el central es para sujetarla con el tornillo y los otros dos tienen que coincidir con dos pequeños salientes que están en el borde de la máquina.

Primero meteremos estos dos últimos procurando no bajar demasiado la pletina por el lado del pivote superior del áncora.

Herramientas de relojero - OPERACION MUY DELICADA

Si no hemos tenido suerte de que el pivote superior del áncora haya encajado en su agujero correspondiente, nos tocará hacerlo a mano.

Aquí si que corremos el riesgo de partir algún pivote del áncora. Con mucho cuidado bajaremos la parte del rubí de la pletina del áncora hasta que éste pegue con el pivote superior del áncora, ahora moveremos muy poco el áncora tratando de encontrar el encaje del pivote con el agujero de la pletina y una vez que haya entrado iremos apretando el resto hasta que ésta quede completamente pegada a su base.

Probaremos si el áncora funciona de la siguiente forma:

Dando solo dos o tres vueltas de cuerda y con la punta de las pinzas empujaremos lateralmente el áncora por la parte del tenedor. Nuestro empuje será mínimo, teniendo en cuenta que el tenedor del áncora tiene su recorrido de tope a tope, nosotros empujaremos al áncora sólo hasta la mitad. Como ésta pieza y mientras el reloj tenga cuerda nunca se queda en la parte de entre los dos topes ( en medio), al haberla empujado al medio nosotros, el tenedor del áncora se irá sólo hacia el otro tope. Realizar también la operación contraria, desde este tope al medio, y debe irse al otro tope ella sola. Si esta operación es correcta el áncora está bien montada.

A continuación pondremos el tornillo correspondiente. Herramientas de relojero

OPERACION MUCHO MAS DELICADA Y COMPLEJA QUE LA ANTERIOR, Herramientas de relojero

Herramientas de relojero
Al montar el áncora sólo hubo que tener en cuenta los dos pivotes, y aún así es un montaje difícil hasta adquirir la suficiente experiencia. Pero lo que nos toca ahora tiene mas puntos delicados y a la vez, a saber :

Los dos pivotes del volante, la entrada del volante por debajo de la rueda de centro, el no enganchar el espiral con la rueda de centro y lo más difícil que la ELIPSE del volante encaje entre los dos dientes del tenedor del áncora. En la foto veremos muy ampliado lo aquí explicado. El volante está boca arriba, al revés, para poder apreciar donde está la ELIPSE. En el pivote inferior del volante, que ahora está hacia arriba, vemos una pequeña pieza redonda, son como dos círculos pequeños, esta pieza se llama el PLATILLO. En el platillo, en la dirección que está el tenedor del áncora, podemos apreciar una pieza aún mas pequeña, (casi del tamaño del pivote), esta pieza casi siempre de cristal rojo o transparente es la ELIPSE. Su forma es semicilíndrica en la mayoría de los casos, aunque también las hay totalmente cilíndricas y en forma de prisma triangular. Si nos fijamos bien en la elipse veremos que, en la posición normal de reposo que tiene el volante ella queda exactamente frente al tenedor del áncora haciendo que ésta quede entre los dos topes de áncora cuando el reloj NO tiene cuerda.

Cuando reloj tiene cuerda, el áncora, al no poderse quedar al medio (entre los topes), se irá bruscamente hacia un lado impulsada por la rueda de escape que recibe su fuerza por todo el engranaje de ruedas que ya sabemos.

Al irse el áncora hacia un lado, como entre el tenedor tiene la elipse del volante, ésta elipse recibe ese impulso haciendo que el volante gire hacia un lado. Y giraría mucho mas de prisa de no ser por el espiral, este muelle hace que el volante no pueda dar una vuelta completa y que la elipse vuelva a dejar el áncora al centro. O sea, que el volante llega un momento en el que impulsado por la fuerza del espiral retrocede en su sentido giro volviendo a entrar la elipse por el tenedor del áncora. Esta no querrá quedarse en la posición central, por lo cual, y aprovechando la dirección de giro que trae el volante este se verá impulsado por el áncora ahora hacia el otro lado.

Este ciclo doble, podremos llamar a uno de ellos el TIC y al otro el TAC, se repetirá MILLONES de veces durante toda la vida del reloj.

Herramientas de relojero

Pues ahora que ya sabemos un poco mas de historia sobre nuestro reloj podremos obrar en consecuencia al montarlo.

Cogeremos con las pinzas la pletina del volante haciendo que éste quede suspendido por el espiral como podemos ver en la fotografía. Antes haremos en el tenedor del áncora quede desplazado hacia la rueda de centro y meteremos el volante de esta forma por debajo de la rueda de centro. La elipse tiene que apuntar hacia la rueda de centro según entramos el volante de esta manera. Con la lupa iremos viendo de meter el pivote inferior del volante en el rubí correspondiente de la maquinaria. Una vez conseguido giraremos la pletina del volante para encajarla en su posición de montaje. Esta pletina lleva por su parte inferior dos topes metálicos que tienen que coincidir con dos agujeros en la base de la maquinaria, (parecido al montaje de la pletina de áncora pero al revés).

Ahora, ojo al dato, al haber girado la pletina hacia la izquierda buscando su anclaje, la elipse, que estaba apuntando en dirección rueda de centro a girado con el volante a izquierda y deberá haber entrado en el tenedor del áncora. Si esto es así hasta puede existir un balbuceo de marcha del reloj, (cosa buena por cierto, indica que todo va bien), pero nos falta por entrar el pivote superior del volante, esto se realizará con el mayor cuidado moviendo el volante hacia el lado que corresponda para encajar el pivote en el rubí superior. Cuando esté conseguido el propio reloj nos lo indicará, si la elipse no se ha quedado por fuera del áncora. El volante empezará su eterno vaivén y será el momento de alojar su tornillo correspondiente, pero con cuidado, hay veces que al apretar la última vuelta de tornillo se ha salido un pivote de su sitio y si seguimos el apriete lo romperíamos.

El espiral quedará sin que toque la pletina de volante. Tampoco tocará la rueda de centro ni los radios del volante. El espiral sólo debe tener 3 puntos donde tocar y nada mas. El punto externo sujeto con un pasador a la pletina del volante, el interno sujeto al eje de volante y el punto medio a la aguja de registro. ( La que marca el mas y menos para el ajuste). Las vueltas tampoco tocarán unas con otras.

Bueno...,pues si ha conseguido realizar todo esto sin romper nada mi enhorabuena. Acabe de montar esfera, agujas y métalo en su caja. No olvide limpiar la caja del reloj, tapa y esfera antes de ponerle la maquinaria recién limpia y engrasada. Si el reloj antes no andaba por motivo de falta de engrase o suciedad y Vd. a logrado ahora que funcione, siguiendo todas estas instrucciones, pues siéntase contento y feliz por su trabajo bien hecho, y disfrute de su reloj por muchos años.

Si por el contrario estropeó el reloj en esta obra no se preocupe, yo tampoco lo conseguí a la primera y como dicen por ahí, para arreglar antes hay que estropear. Inténtelo otro día con mas calma y rectifique sus errores.

Si desea saber como se ajusta el adelanto o atraso del reloj puede pasar al apartado siguiente.

Regresar al INDICE

AJUSTE DE LA MAQUINA /
Herramientas de relojero
 
La maquinaria de nuestro reloj la podemos ver ahora, en la foto superior, brillando como una moneda de oro al sol, (¡ pero que limpia nos ha quedado ! ). Está sujeta a un micrófono inductivo/capacitivo que captará los sonidos de la marcha y los enviará por medio de un cable al aparato que está detrás que se llama cronocomparador.

Este aparato es en realidad un verdadero reloj de cuarzo con un cristal de frecuencia muy elevada, y una serie de circuitos integrados que compararán su marcha con la del reloj puesto en el micro. La diferencia en mas o en menos, (adelanto o atraso), sobre el control será mostrada por una aguja indicando en una esfera los minutos o segundos de variación POR DIA pero calculados por el cronocomparador en menos de OCHO SEGUNDOS.

Esta es una forma profesional y muy rápida de corregir las diferencias de marcha en relojes mecánicos y de cuarzo. Sólo hay que tocar la aguja del registro de la pletina del volante para ver reflejada inmediatamente la tendencia en la esfera del cronocomparador.
Bergeon tools.

Nosotros como no disponemos de tanta sofisticación nos conformaremos con realizar el ajuste al "tacto". Primero tendremos que observar el reloj durante 24 horas, habiéndolo sincronizado previamente por otro reloj que sabemos que va bien.

Una vez que ha pasado el tiempo determinado lo controlaremos por el mismo reloj por el que lo pusimos en hora. Si por ejemplo adelantó 1 minuto tendremos que retocar el registro de la pletina del volante para que atrase 1 minuto + o - , volver a poner en hora y esperar las 24 horas para realizar la misma operación hasta lograr sacarle el máximo de precisión a la maquinaria. Se puede realizar esta operación tantas veces como estimemos oportuno pero hay que tener en cuenta varias cosas:

Un reloj mecánico es menos exacto que uno de cuarzo.
Herramientas de relojero.

Si logramos una precisión de 10 segundos/día, variará 1 minuto cada 6 días si no se le cambia la hora.

Dese por contento si logró sacarle esa precisión. Los relojes corrientes mecánicos de antes se daban de paso con 20/30 seg./día.

Las diferencias de posición del reloj pueden hacer variar su funcionamiento y precisión en maquinarias con defectos.

Los cambios de temperatura afectan la exactitud de los relojes mecánicos.
Herramientas de relojero

Y eso es todo. Espero haya sido interesante, instructivo y ameno para todos los que nunca se atrevieron a desmontar un reloj de pulsera .